Analfabetismo político
Por Valentina Tomassini

“El peor analfabeto
es el analfabeto político.
No oye, no habla,
ni participa en los acontecimientos políticos.
No sabe que el coste de la vida,
el precio de las judías, del pescado, de la harina,
del alquiler, de los zapatos y de las medicinas
dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político
es tan asno, que se enorgullece
y saca pecho diciendo
que odia la política.
No sabe, el imbécil, que,
de su ignorancia política
nace la prostitución,
el niño abandonado, el ladrón
y el peor de todos los bandidos: el político delincuente,
canalla, corrupto y lacayo
de las empresas nacionales y multinacionales”.
Bertolt Brecht
Traje este poema, ya que me parece apropiado para estos tiempos de elecciones donde nuestro futuro está en juego.
En las elecciones nacionales recientes, la participación fue apenas del 68,3% del padrón electoral. Aunque el porcentaje de votantes sea bajo, superó el registrado en las PASO de 2021, cuando se observó el índice más bajo de votantes, el 67,78%, desde la creación de las PASO en 2009 y en elecciones generales desde el retorno de la democracia en 1983. Sin embargo, pese a que haya una mejora, este porcentaje tampoco es para celebrar, pues sigue siendo muy bajo, en un escenario ideal donde la mayoría o todas las personas ejerzan su derecho a sufragar.
En este sentido, podemos relacionar el analfabetismo político con el concepto de política según Aristóteles. Este se resume en la siguiente cita: “La palabra existe para manifestar lo conveniente y lo dañino, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio de los humanos frente a los demás animales: poseer, de modo exclusivo, el sentido de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, y las demás apreciaciones. La participación comunitaria en éstas funda la casa familiar y la ciudad” (ARISTÓTELES, Política, trad. de Carlos García Gual, Madrid, Alianza, 1986, libro I, cap. 2, pp. 43-44).
Aristóteles afirma que, a diferencia de los animales, el ser humano posee, además de la voz, la palabra. Y es la palabra la que convierte al hombre en un ser social, un ser capaz de manifestar sus ideas, valores y opiniones. El hombre es, entonces, un ser social racional y, más allá de esto, es el ser humano un animal político, pues vive en sociedades que deben estar políticamente organizadas, que le permitan participar libremente de los asuntos públicos, con el fin de lograr el bien común: la felicidad de los ciudadanos. Es esta participación del hombre en los asuntos públicos del gobierno y el Estado lo que constituye la política. La política es, entonces, una rama de la moral que se ocupa de las actividades por medio de las cuales una sociedad resuelve los problemas que plantea su convivencia. De este modo, el hombre se encuentra inmerso de manera ineludible en los asuntos de la polis o de la ciudad-Estado por su condición de ciudadano, el hombre es un ser inexorablemente conectado a la vida socio-política.
La poesía presentada nos muestra la importancia de votar y de participar en los asuntos públicos, y como afecta en nuestra vida no hacerlo. En mi opinión, es horroroso que con diferencia de años del poema de Brecht sigan existiendo analfabetos políticos. Muchas de estas personas se defienden diciendo que no les interesa la política, sin embargo son los primeros en quejarse de cómo suben los precios. Retomando los conceptos de Aristóteles, al ser el hombre un animal político y un ser social capaz de razonar, es imposible no involucrar la política en nuestra vida. En tanto seres sociales, conformamos sociedades que necesitan de la construcción de tejido político que conduzcan al bienestar y la armonía generalizada. Entonces para mí, en vez de darle la espalda a la política, deberíamos involucrarnos y aplicarla incluso más; ser partícipes activos de los asuntos públicos, a fin de construir una sociedad donde imperen la democracia, las voces de las masas, la felicidad y el bienestar de todos los ciudadanos.
Siempre vas a encontrar a alguien, en algún lugar del mundo, que te represente, y si no lográs encontrarte con nadie, existen todavía más razones para que te involucres en ella, ya que dando tu opinión y participando vas a encontrar gente que se sienta representada con tus opiniones.
Como dijo uno de los padres de nuestra patria, Mariano Moreno: "Si los pueblos no se ilustran, si no se divulgan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que puede, vale, debe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y será tal vez nuestra suerte cambiar de tiranos sin destruir la tiranía".