Malvinas
Por Victoria Berlingeri

Según la Asamblea General de las Naciones Unidas, la “Cuestión de las Islas Malvinas” es la disputa entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de estas islas. Estas son algunas de las resoluciones que ha tomado la asamblea con respecto al conflicto.
Resolución 2065 (XX) en 1965: primera referida a la Cuestión Malvinas.
Reconocimientos esenciales por parte de la ONU:
El caso de Malvinas es una de las formas de colonialismo al que debe ponerse fin.
Subyace una disputa de soberanía entre los gobiernos argentino y británico.
La forma de encontrarle una solución es a través de las negociaciones bilaterales entre ambos gobiernos.
Conversaciones especiales.
Para mejorar la calidad de vida de la población de las islas, ambos gobiernos arribaron en 1971 a un que acuerdo que establecía servicios aéreos y marítimos regulares; comunicaciones postales, telegráficas y telefónicas por parte del Reino Unido; y la Argentina asumió el compromiso de cooperar en los campos de la salud, educacional, agrícola y técnico. Simultáneamente, el Reino Unido llevaba a cabo actos unilaterales, relacionados con la exploración de los recursos naturales del área en disputa, que fueron protestados por el gobierno argentino.
Resolución 31-49
En 1976, fueron reconocidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas los esfuerzos realizados por la Argentina para avanzar en el proceso de descolonización, así como las acciones tomadas para promover el bienestar de los isleños, e instó a ambas partes a abstenerse de modificaciones unilaterales mientras las Islas estén atravesando por el proceso recomendado.
Guerra de Malvinas.
El conflicto del Atlántico Sur de 1982, trágico como fue por la pérdida de vidas argentinas y británicas, no puso fin a la disputa de soberanía. Tras esto, la asamblea adoptó la resolución 37/9: ambos gobiernos deberían reanudar negociaciones que permitan una solución pacífica al conflicto.
Comité Especial de Descolonización.
Este comité, compuesto por 29 países, discute anualmente la Cuestión Malvinas, adoptando año a año una resolución de similar tenor a las adoptadas por la Asamblea General, solicitando la reanudación de negociaciones sobre soberanía.
Foros multilaterales.
La invitación de las Naciones Unidas para la continuación de negociaciones entre la Argentina y el Reino Unido es compartido por diversos foros multilaterales, tales como la Organización de Estados Americanos (OEA), el Grupo de los 77 más China, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños (CELAC), las Cumbres Iberoamericanas, el MERCOSUR, entre otros. Estos foros han reiterado que debe haber una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía. Sin embargo, este tema central no ha podido aún ser abordado debido a la negativa del Reino Unido a reanudar las negociaciones al respecto.
Carlos Saúl Menem sobre Malvinas.
En el año 1998, por primera vez luego de la guerra, el entonces presidente, Carlos Menem, visitó el Reino Unido y asistió a una reunión con la Reina Isabel II. En medio de intentos de establecer negocios con ingleses por parte de empresarios argentinos, Menem mencionó el reclamo de soberanía sobre las Malvinas, garantizando la preservación del estilo de vida de los isleños.
El Kirchnerismo sobre Malvinas.
En 2003, el presidente Néstor Kirchner aclaró en su discurso de asunción su postura sobre el conflicto: “Venimos desde el sur de la Patria, de la tierra de la cultura malvinera y de los hielos continentales y sostendremos nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas".
En 2004, Néstor se reunió en Londres con el primer ministro británico de aquel entonces, Tony Blair, solicitando la continuación de negociaciones sobre la soberanía de las Islas, sin recibir respuesta afirmativa.
En 2005, el territorio de las islas fue incluido como territorio británico en la Constitución de la Unión Europea, lo que generó protestas por parte del gobierno argentino.
En 2008, con Cristina Fernández de Kirchner como presidente, la Cancillería presentó una queja al gobierno británico por el otorgamiento de concesiones para la exploración y explotación de yacimientos de petróleo en las Malvinas. Desde el año 2012, el Reino Unido ha reforzado su presencia militar en las islas, la cual fue denunciada por Cristina ante las Naciones Unidas.
Mauricio Macri sobre Malvinas.
Durante el gobierno macrista, se definió la relación con Gran Bretaña como una oportunidad para hacer negocios, comercio e inversión, dejando en un segundo plano el reclamo soberano.
En 2016, por ejemplo, el Reino Unido envió una carta al expresidente argentino abogando por la negociación de la ampliación de las frecuencias de vuelos y el levantamiento de las restricciones que habían sido impuestas por el gobierno de Cristina Fernández para realizar prospecciones de petróleo en el territorio en disputa. Ambos gobiernos firmaron un acuerdo en línea con el pacto.
Alberto Fernández sobre Malvinas.
En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente reivindicó los “legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”. Repudió la ilegal explotación de recursos renovables y no renovables en el área.
El secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus reconoció que la Cuestión Malvinas es una prioridad para el gobierno y que es fundamental que se cumplan las resoluciones del organismo, que desde hace más de medio siglo plantea que el Reino Unido se tiene que sentar a dialogar con la Argentina para dirimir el tema del ejercicio de la soberanía.
Negativa británica.
En el caso de Malvinas, no existe un pueblo sujeto a la dominación extranjera, ya que habitan allí ciudadanos británicos.
En 2013 se realizó un plebiscito en el que el 98,8% de la población isleña declaró desear continuar siendo un territorio dependiente de Gran Bretaña.
Esta población no ha sido reconocida como un “pueblo” en el sentido del derecho internacional, por lo que no corresponde reconocerles la titularidad del derecho a la libre determinación. Es por esto por lo que nunca se ha contemplado la aplicación del principio de libre determinación para encontrar una solución a la disputa de soberanía relacionada con la Cuestión Malvinas.